Cita en Barcelona a la espera de otro gran clásico

El empate en un partido abierto en el que podía haber pasado de todo, deja abierta la eliminatoria.

El Barcelona jugó como juega el Barcelona y el Real Madrid jugó a eso que se supone que juega el Real Madrid. Por lo que el Barcelona tuvo la posesión del balón, y el Madrid espacio para preparar las contras. Incluso los dos cracks, Cristiano y Messi, participarón con su ausencia, dejando el protagonismo a los otros cracks, Ozil e Iniesta.

La primera parte fue muy abierta, con ocasiones claras para los dos equipos. La más clara la salvó el protagonista del partido, Varanne, que bajo palos saca un tiro a bocajarro de Xavi.

Al principio de la segunda parte Cesc adelantó al Barcelona, lo que pareció afectar al equipo blanco. Su juego no encontraba creación y tuvo las mejores opciones en contragolpes bien cortados por Piqué. El Barcelona tuvo claras ocasiones para el segundo gol, especialmente en una carrera de Pedro que dispara fuera. Pero a falta de 10 minutos, en un córner, un cabezazo de Varanne deja abierta la eliminatoria.

Todavía hubo tiempo de ocasiones de ambos equipos, lo que demuestra las ganas de victoria imperantes.

Por otro lado, ante la ausencia de Pepe, el juego sucio y la provocación la puso Alves. Aunque es de destacar el juego limpio en un ejemplo de jerarquía del vestuario, cuando Piqué enseñaba un mechero al arbitro, y el capitán Pujol se lo quitó.

Los que probablemente sean los dos mejores equipos del mundo, ayer lo fueron.