El Ayuntamiento de Santander pondrá en marcha el próximo 23 de septiembre un nuevo curso de apoyo a cuidadores

El Ayuntamiento de Santander pondrá en marcha el  próximo 23 de septiembre un nuevo curso de apoyo a cuidadores, dirigido a aquellas personas que se estén dedicando al cuidado de algún familiar o allegado.

 

Cerca de 150 personas han participado desde el año 2006 en este programa, en el que han podido comprobar los beneficios que reporta este grupo de formación y ayuda mutua.

Las personas cuidadoras acuden a 12 sesiones de dos horas cada una, que se realizan un día a la semana,  de 16:00 a 18:00 horas en el Centro de Familia de la calle Cisneros, dirigidas por una especialista con amplia experiencia en la dirección de este tipo de grupos.

En las sesiones, se abordan temas relacionados con el cuidado de la persona dependiente -comunicación, autonomía y autoestima, aseo cotidiano, etc.- y, sobre todo, con el autocuidado del cuidador -patología del cuidador, salud, petición de ayuda y autoestima-. 

Este año el Consistorio santanderino facilitará la participación en el grupo a aquellos cuidadores que no dispongan de relevo en el cuidado, ofreciéndoles el Servicio de Ayuda a Domicilio municipal de forma gratuita durante el tiempo que deban ausentarse para acudir a las sesiones del grupo de autoayuda.

 

Grupos ayuda mutua

Según explicó el concejal de Familia y Servicios Sociales, a menudo, la tarea de cuidar conlleva la aparición de una amplia variedad de problemas de orden físico, psíquico y socio-familiar, que pueden provocar un auténtico síndrome. 

“La depresión, la ansiedad y el insomnio son con frecuencia vías de expresión de ese estrés emocional”, concretó.

Gómez aseguró que en el transcurso  del cuidado a una persona mayor o con dependencia es necesario que el cuidador realice también un proceso de autocuidado ya que, de lo contrario, le resultará  más difícil  realizar su labor y su salud, tanto física como psíquica y social, podrá verse seriamente afectada.

En este sentido, señaló que los grupos de ayuda mutua han demostrado ser un recurso inmejorable para enfrentar estas situaciones con un mayor grado de equilibrio y satisfacción.