La Sociedad de Vivienda y Suelo (SVS) afrontará este año la construcción de 186 viviendas en la calle Alta y en San Román

La Sociedad de Vivienda y Suelo (SVS) afrontará este año la construcción de 186 viviendas en la calle Alta y en San Román, además de otras actuaciones como el edificio municipal de uso administrativo en el solar de la calle La Paz, con una inversión global de 28,7 millones de euros.

  El Consejo de Administración de la SVS ha dado hoy el visto bueno a las cuentas del ejercicio 2017, que arrojan unos beneficios después de impuestos de 146.438 euros, que provienen fundamentalmente de la gestión del parque de viviendas de protección oficial en alquiler, formado actualmente por 232 VPO.

Asimismo, se ha aprobado la financiación para acometer la promoción de 120 viviendas en San Román, conforme a las condiciones presentadas por Caixabank.

La edificación se levantará en una parcela de unos 2.500 metros cuadrados situada en la calle Foramontanos, entre los barrios de San Román y La Albericia.

El proyecto plantea unas 120 viviendas, de las cuales, 100 serán viviendas protegidas en régimen de alquiler a 10 años con opción a compra, y las 20 restantes, viviendas libres en venta con precio tasado y condiciones reguladas como si fuera una VPO.
El proyecto prevé una inversión de alrededor de 12 millones de euros para la construcción de 66 viviendas asequibles, 36 de ellas en venta y 30 en alquiler con opción a compra, todas ellas con garaje y trastero.
Las dos primeras plantas del edificio se cederán a la Administración General del Estado, tal como se contempla en el acuerdo de cesión de la parcela al Ayuntamiento.

Otro de los proyectos que acometerá la SVS en 2018 será el nuevo edificio municipal de la calle La Paz, que cuenta con un presupuesto de 2.730.682 euros y un plazo de ejecución de 16 meses, y para cuya construcción se han presentado diez ofertas.

En el caso del nuevo edificio de la calle La Paz, la idea es que pueda aglutinar los servicios económicos y de gestión tributaria del Ayuntamiento.

La nueva sede contará con una superficie de casi 1.700 metros cuadrados distribuida en sótano, semisótano, planta baja y seis plantas de piso.

El acceso al edificio se realizará a través de un porche cubierto en la esquina suroeste, entre las calles La Paz e Isabel II, y habrá otro acceso secundario por la calle Francisco de Quevedo. Además del área de acceso y control, la planta baja albergará también el vestíbulo y la zona de información.

El sótano se destinará a zona de almacén y cuartos de instalaciones, mientras que en el semisótano habrá una parte destinada a almacén y otra a usos administrativos.

Y las seis plantas de piso con las que contará el edificio en altura tendrán también un uso administrativo y de atención al público.

Para un mejor aprovechamiento de los espacios, la solución arquitectónica propuesta opta por un concepto estructural de fachada portante, complementado por un núcleo de comunicaciones (escaleras, ascensores, aseos…) también portante, lo que permite disponer de más superficie libre de pilares para una distribución más flexible de los espacios.

Además, y al igual que en otras iniciativas municipales, se proyecta un edificio de consumo energético prácticamente nulo.

Por lo que respecta a los restos de la muralla medieval hallados durante las prospecciones arqueológicas realizadas en el terreno, se recuperarán para las obras y se procederá después a su reconstrucción integral en el mismo lugar en el que se encuentran, que coincide con lo que será en el futuro la zona de uso administrativo del semisótano.

Los restos, que quedarán a la vista en dicho espacio, corresponden a las primeras hiladas de los cimientos de la antigua muralla, compuesta por sillares, sillarejos y mampuestos de caliza unidos por argamasa.