La UC organiza visitas guiadas para conocer la arquitectura ligada a órdenes religiosas

El Aula de Patrimonio de la Universidad de Cantabria (UC, Vicerrectorado de Cultura, Participación y Difusión)) retoma con el nuevo año sus “Lecciones de arte y patrimonio” a partir de este sábado, 16 de enero. Se trata de un nuevo ciclo de visitas gratuitas abiertas al público guiadas por expertas en historia del arte, que se centrará en “La arquitectura de las órdenes religiosas”.

Este ciclo comprende tres visitas. La primera, el 16 de enero, al Monasterio de Corbán, dirigida por Mª Eugenia Escudero; el 23 de enero corresponderá al Convento de Las Caldas de Besaya, estando a cargo de Isabel Cofiño; y el 30 de enero, a las iglesias de la Compañía y de los Jesuitas de Santander, guiada por Paula Donas.

Las personas interesadas en asistir pueden inscribirse enviando sus datos al correo electrónico o teléfono (aulas.extension@unican.es. Tel. 942 202 000) y acudiendo a las 10.30 horas al punto de encuentro (el transporte corre por cuenta propia) que serán los propios monasterios.

Por otra parte, en su web hay disponibles para su descarga una colección de Audioguías con las que enriquecer en cualquier momento una visita a diversas iglesias, santuarios y monasterios de Cantabria (http://web.unican.es/campuscultural/patrimonio-cultural/aula-de-patrimonio-cultural/audioguias

​Pieza del mes
El Aula cultural, además, en su sección la Pieza del Mes ha puesto en valor la Virgen de la Paz, ubicada en la fachada norte del Colegio Nuestra Señora de la Paz de Torrelavega, como el elemento del patrimonio artístico cántabro destacable en diciembre. http://web.unican.es/campuscultural/patrimonio-cultural/aula-de-patrimonio-cultural/la-pieza-del-mes

La Virgen lleva al Niño en la mano izquierda, mientras que con la derecha parece mostrarle algo, en una clara evocación de las iconografías marianas de la Edad Media. Está realizada en fibrocemento coloreado que le da una apariencia de hormigón e, incluso de bronce, a pesar de que con el tiempo ha ido perdiendo parte de su cromatismo. Esta “obra de gran potencia visual” se enmarca por sendos bloques de hormigón que hacen las veces de basamento y dosel. Destaca su marcada estilización, que la lleva a recorrer en altura casi toda la fachada, aspecto característico de la estética iniciada por Subirachs hacia 1950, momento en que su obra evolucionó hacia el expresionismo, mediante la estilización de las figuras y la incorporación de superficies angulosas a las mismas, apreciable en un ejemplo tan insigne como la Sagrada Familia, donde trabajó desde 1986.