Los alumnos y alumnas de la Escuela Municipal de Folclore de Piélagos contribuyen a mantener vivas las danzas y músicas tradicionales

Más de medio centenar de alumnos y alumnas de la Escuela municipal de folclore del Ayuntamiento de Piélagos contribuye, cada curso escolar, a mantener vivas las danzas y músicas tradicionales de Cantabria.
Precisamente, preservar las raíces folclóricas de la región y garantizar su transmisión, de generación en generación, es el objetivo fundamental que persigue esta escuela que, según ha explicado el concejal de Cultura, Roberto Ruiz Argumosa, él mismo puso en marcha en 1996.
En este sentido, ha hecho hincapié en que, casi un cuarto de siglo después, sigue trabajando para que no caigan en el olvido bailes e instrumentos musicales que, más allá de expresar amables y alegres sentimientos, cuentan con una fisonomía propia y ostentan la verdadera identidad del pueblo cántabro.
Danzando al son de panderetas, castañuelas, pito, requinto y tambor
Ruiz Argumosa ha recordado que, desde sus comienzos, la Escuela municipal de folclore del Ayuntamiento de Piélagos está dirigida por José Luis Ribera y Ana Mª García, quienes enseñan a sus alumnos y alumnas, de todas las edades, bailes y canciones que acompañan con la música de panderetas y castañuelas al son del pito, requinto y tambor.
Entre los bailes que se aprenden en la escuela municipal, el responsable de Cultura, ha mencionado las jotas a lo pesado y a lo ligero de los distintos lugares de Cantabria; la danza de los palillos; el cuevanuco; la romería montañesa y, sobre todo, los picayos, que son un género característico de música antigua netamente montañesa.
El edil ha subrayado que este riquísimo tesoro del folclore montañés, tanto por su antigüedad como por su belleza y vistosidad, es el mismo que se baila en las fiestas de los pueblos, para honrar de la llegada de algún personaje importante o en las bodas.
Rabel, gaita y tambor
El responsable de Cultura ha incidido en que, además de bailes y canciones, en la Escuela municipal de folclore también se puede aprender a tocar el rabel, la gaita y el tambor.
En cuanto a la enseñanza del rabel, el edil ha precisado que ésta corre a cargo de Esteban Bolado, uno de sus impulsores en Cantabria.
Asimismo, ha destacado que la práctica de este instrumento se lleva a cabo, a través de un método y estilo actual, que pone al rabel al alcance de todo el mundo y hace posible que los alumnos y alumnas de la Escuela municipal del Ayuntamiento de Piélagos participen activamente en diferentes festivales de la región, así como de otras comunidades autónomas.
Ruiz Argumosa se ha referido a otro instrumento muy arraigado a las tradiciones cántabras, aunque se conozca más en otras regiones, como es la gaita, cuyo profesor es Roberto Diego, director de la Banda de Cantabria, mientras que Pedro José Camacho se encarga de la enseñanza del tambor.
El edil, quien ha comentado que la Escuela municipal de folclore de Piélagos, cuenta con dos sedes, una en Renedo y otra en Barcenilla, donde se imparten dos horas lectivas semanales, ha señalado que sus actuaciones son habituales en las fiestas de las distintas localidades del municipio, en los festivales benéficos y todo tipo de eventos culturales.
Por otro lado, ha enfatizado que parte de de los jóvenes alumnos y alumnas de la Escuela municipal de folclore del Ayuntamiento de Piélagos participa con el grupo de Danzas de Covadonga, siendo también cantera del mismo.