Peñas Negras, el encinar cantábrico rebrota

Un total de 20 personas se encontraron ayer por la mañana en Maoño, Santa Cruz de Bezana, para realizar una ruta interpretativa por el encinare de Peñas Negras hasta llegar al Alto de la Gigüela. La reserva municipal, espacio gestionado por FNYH, fruto de un acuerdo de custodia del territorio con la Junta Vecinal de Maoño fue organizada, con la colaboración del Ayuntamiento de Santa Cruz de Bezana, en el marco del proyecto LIFE Anillo Verde de la Bahía de Santander. 

Con una duración aproximada de 3 horas, los asistentes pudieron aprender en la ruta circular por el encinar de Peñas Negras, pasando por el Alto de la Gigüela y el Pico Mayor, sobre la flora y la fauna que alberga un ambiente tan exclusivo como el del encinar cantábrico.

Hoy en día, este tipo de encinares han quedado reducidos a una pequeña parte de su extensión original debido a que se hallan en zonas climáticas diferentes a las cálidas donde se desarrollaron originalmente. No obstante, siguen acogiendo una gran biodiversidad, y en Peñas Negras se pueden encontrar encinas (Quercus ilex), madroños (Arbutus unedo), y endrinos (Prunus spinosa) que dan refugio a mochuelos (Athenenoctua), zorros (Vulpes vulpes) y ardillas (Sciurus vulgaris), entre muchas otras especies de flora y fauna.

A lo largo de la ruta, se realizaron paradas para que los monitores de FNYH destacaran lo más relevante de la reserva municipal. Además de los carteles interpretativos que se encuentran junto al sendero para ayudar a los excursionistas a conocer mejor la fauna, flora y geología de Peñas Negras. Al alcanzar el Alto de la Gigüela los asistentes pudieron disfrutar del mirador recientemente construido que ofrece una impresionante vista de la Bahía de Santander. En el mismo se ha instalado un nuevo panel panorámico interpretativo, gracias a la colaboración de FNYH con el Ayuntamiento de Santa Cruz de Bezana. También se explicaron los trabajos realizados en este espacio natural municipal de gran interés ecológico, como la eliminación de especies exóticas invasoras, la mejora de la vegetación autóctona, el mantenimiento de senderos y material de uso público para que cualquier visitante pueda disfrutar de este paraje natural.

La conservación de espacios municipales de gran valor natural como el encinar de Peñas Negras contribuye a formar una red de infraestructuras verdes y azules (ríos y humedales) alrededor de la Bahía de Santander que aporten beneficios directos a la ciudadanía como mejorar su entorno y  condiciones de vida más saludables o fomenten nuevas actividades en el territorio como el turismo sostenible.

El proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad” está coordinado por FNYH, y cuenta con la empresa pública Medio Ambiente, Agua, Residuos y Energía de Cantabria (MARE) como beneficiario asociado. El proyecto cuenta con el apoyo económico de la Comisión Europea a través del instrumento financiero LIFE, FNYH y la Consejería de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social del Gobierno de Cantabria.