Política Medioambiental de la Universidad de Cantabria

La Universidad de Cantabria ha puesto en marcha un servicio centralizado para la recogida de residuos urbanos no orgánicos, en el marco de la política medioambiental de la institución.

Desde el 30 de enero de este año, todos los edificios de la UC disponen de puntos concretos para depositar papel y cartón, y en una segunda fase se establecerán también sistemas de recogida de residuos tecnológicos y plásticos. Antes, el reciclaje de estos materiales se realizaba mediante los contenedores instalados en el campus, pero su gestión no estaba sistematizada y centralizada.

La frecuencia del servicio se adecuará al volumen de residuos generado en cada centro. En coordinación con la empresa encargada de la recogida, se realizará un control mensual de cantidades y se elaborarán informes trimestrales sobre el proyecto. En la primera recogida se han contabilizado 1.260 kilogramos de papel y cartón para el conjunto de los edificios.

Por otra parte, el Servicio de Infraestructuras ha elaborado recientemente su Memoria del año 2012, de la que destaca una comparativa sobre el consumo energético de las instalaciones universitarias.

En lo que respecta a la energía eléctrica, se ha consumido un 4,43 por ciento menos de kW/h que en 2011, aún teniendo un nuevo edificio desde enero (Casa del Estudiante-Tres Torres) y de contabilizar a otro (IH Cantabria) como año completo y compararlo con los nueve meses en que estuvo operativo el año pasado. Esto ha supuesto un aumento de coste de tan solo el 1,83%, en parte también como consecuencia de los precios obtenidos en el proceso de licitación electrónica de la energía eléctrica llevado a cabo en 2011.

El consumo de agua ha subido un 5,23 por ciento, aunque en este caso la subida de los impuestos y el cambio de facturación han incrementado el gasto en un 44,22%. En 2013 se prevé un mayor gasto debido a que se han vuelto a revisar al alza tanto determinados impuestos como los precios por metro cúbico consumido.

En cuanto al gas, el consumo de 2012 ha aumentado un 24,48 por ciento respecto a 2011 debido a que el año fue climatológicamente peor. Esto, unido a la subida experimentada por los precios, supuso un aumento de coste del 42,77%.