Según el grupo regionalista, el Tribunal de Cuentas cuestiona la adjudicación del centro deportivo de Nueva Montaña

Según el grupo regionaista, el Tribunal de Cuentas considera que el Instituto Municipal de Deportes (IMD) “no determinó con precisión” el objeto del contrato para la construcción del Centro Deportivo de Nueva Montaña, una “imprecisión” que, a juicio del organismo, “pudo influir en el resultado fallido” de los dos concursos convocados para adjudicar este proyecto que, finalmente y al quedar desierto, se adjudicó directamente mediante un procedimiento negociado sin publicidad a la empresa ‘Ingesport’ en 7,8 millones de euros. 

Además, el informe de fiscalización del sector público local correspondiente a 2012 en el que se incluye esta resolución, critica también que el Consistorio santanderino incluyese en el contrato de servicios complementarios a la recaudación de tributos  actuaciones que “implicaron el ejercicio de autoridad inherente a los poderes públicos” y que, por tanto, debían haber realizado empleados públicos. En una tercera valoración, hace referencia al modificado del 28 por ciento que se aprobó durante la ejecución de las obras de mejora de las redes de abastecimiento y saneamiento en el Paseo Menéndez Pelayo. Un modificado realizado sin que, según el Tribunal, se acreditase “suficientemente” que respondiera a “nuevas necesidades no susceptibles de haberse previsto en el respectivo contrato primitivo”. 

El portavoz del Grupo regionalista, José María Fuentes-Pila, quien dio a conocer el contenido del informe, considera que las conclusiones del Tribunal de Cuentas constituyen un “escándalo mayúsculo”, ya que “evidencia, no sólo cómo se adjudican los contratos en este Ayuntamiento, sino también que el Partido Popular de Santander da un paso más y quiere privatizar también la propia administración”. Además, ha criticado que esta “gestión” se realiza en el Consistorio que dirige un alcalde, Iñigo de la Serna, que es “el representante de los alcalde de toda España”. “Si esta es la gestión pública que defiende el presidente de la Federación de Municipios estamos apañados”, ha enfatizado. 

Sobre el centro deportivo, Fuentes-Pila critica que el IMD adjudicase directamente “a la empresa que creyó conveniente” el contrato, después de un “paripé” de procedimiento abierto. “El contrato ni siquiera dice qué se quiere construir”, critica el regionalista, quien se ha preguntado qué empresa se va a presentar a un contrato si no se le dice para qué es”. 

“Una vez adjudicado a dedo –prosigue- el Tribunal de Cuentas sostiene que la empresa adjudicataria no hizo el trabajo que se le encomendó, ya que Ingesport debía encargarse de realizar el proyecto de obras y, sin embargo, esa labor la ha realizado otra empresa”, ha explicado. En concreto, el informe señala que el Ayuntamiento ha “remitido un proyecto que no consta que fuera redactado por el concesionario de obra pública, a pesar de formar parte del objeto de dicha concesión, sino por una empresa distinta que, además, fue la encargada de la dirección técnica de las obras”.