Torrelavega se suma a la Hora del Planeta

La Plaza de La Llama, la Plaza Mayor, los Jardines de Pequeñeces, la Avenida de España, el Boulevard Demetrio Herrero del Ayuntamiento, el propio Palacio Municipal y las calles Ruiz Tagle y Barón de Peramola, en el centro de la ciudad, verán apagadas sus luces entre las 20:30 y 21:30 horas de este sábado. Se trata de la iniciativa municipal para sumarse a la Hora del Planeta, que Torrelavega compartirá junto un nuevo año con cerca de 7.000 ciudades. El pasado año participaron 187 países.

Esta iniciativa está considerada la mayor campaña de movilización y participación a nivel mundial contra el cambio climático. También son numerosas las empresas que ya se han sumado a esta iniciativa este año en España.

Según ha explicado el Concejal de Medio Ambiente y Salud Pública, José Luis Urraca Casal, se pretende que todos, individuos, empresas y ayuntamientos apuesten por ser más eficientes en el uso de la energía, promoviendo las energías limpias y lograr así reducir el nivel de emisiones de CO2 en el planeta. Por ejemplo, durante la presente legislatura el Ayuntamiento de Torrelavega ha seguido cambiado parte de su red de luminarias a tecnología LED, de menor consumo energético y más eficiente que la convencional. Y en lo que vamos de este año 2018 se han plantado más de 175 árboles en diferentes calles y zonas de la ciudad. 

El concejal ha animado a los torrelaveguenses a secundar esta iniciativa, para dar un respiro al planeta, apagando los electrodomésticos y luces en casa, y difundirla entre conocidos y a través de las redes sociales, para conseguir que la Hora del Planeta sea secundada masivamente en una ciudad comprometida con el Medio Ambiente como es Torrelavega. 

WWF que lidera esta acción medioambiental en todo el planeta nos recuerda que estamos viviendo una época que está encadenando los años más cálidos de la historia, con prolongadas olas de calor y sequías, fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes y desplazamientos de pueblos debido al cambio climático que, además, es ya una de las principales causas de pérdida de biodiversidad.