Arca acusa al Ayuntamiento de Santander de iniciar la legislatura talando árboles de gran porte en el Sardinero

El pasado sábado 22 de junio, varios árboles de gran porte, de 75 años de edad, han sido talados frente al Hotel Hoyuela y el Hotel París, en una zona emblemática de especial relevancia paisajística y cultural, incluida en el ámbito del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico Artístico del Sardinero.
La corporación santanderina se ha venido caracterizando en las últimas legislaturas, por su política de desconsideración y maltrato a los árboles de la ciudad. A las habituales talas súbitas y arbitrarias, y a la práctica de podas mutilantes y excesivas, ahora hay que añadir la tala en lugares de Santander protegidos por un plan especial, como es el Sardinero en las inmediaciones del Casino y los jardines de San Roque. Esta forma de comenzar la legislatura evidencia ante la ciudadanía, de que en lo relativo a los árboles, todo sigue y va a seguir igual.
Ante las recientes declaraciones de la alcaldesa de su intención plantar miles de árboles en el futuro, hay que recordarla que antes que plantar, hay que conservar los árboles que ya existen, especialmente los de gran porte. Porque dada la falta de sensibilidad y aprecio demostrados hacia el valor e importancia de los árboles, es muy probable que los nuevos árboles que plante la alcaldesa sigan en breve el mismo destino que los que ahora han sido talados en El Sardinero y antes lo han sido en diversas partes de la ciudad.
Es mundialmente conocida la influencia positiva que ejerce el arbolado urbano en la calidad de vida de los habitantes de las ciudades. En toda ciudad moderna y bien diseñada urbanísticamente, la existencia y permanencia de masas arbóreas tiene una importancia fundamental. El árbol supone la aportación y presencia de la vida en el medio urbano.
Lamentablemente la mentalidad de nuestros responsables municipales, ajena a este hecho, se muestra mucho más proclive a llenar los espacios públicos de baldosas y hormigón, y a negar a los árboles su naturaleza de seres vivos para degradarlos a la categoría de mero mobiliario urbano de quita y pon.
Por todo ello, para avanzar en la modernización y mejora de la calidad de vida y el espacio físico de la ciudad, solicitamos al Ayuntamiento de Santander:
1 – Que se impida de inmediato la corta de cualquier árbol o especie arbustiva en las inmediaciones de los hoteles Hoyuela y París, y en los jardines de San Roque.
2 – La garantía de permanencia de los árboles y setos existentes en esa zona.
3 – Explicar públicamente los motivos de la la sorprendente y súbita tala de los árboles frente al Hotel París.
4 – Cambiar radicalmente la retrógrada orientación de la política arbórea del Ayuntamiento de Santander, para hacerla equiparable a la de las ciudades de las comunidades autónomas de nuestro entorno.
5 – Elaborar una normativa municipal de protección arbórea como existe en otras ciudades de España.